El Programa Apolo       

 

 

EL PROGRAMA APOLO:

INGENIERÍA AEROESPACIAL Y FORTALEZA HUMANA QUE MATERIALIZARON UN SUEÑO HACE MÁS DE MEDIO SIGLO

 

 

Por Emperatriz Guerrero

Asociación Larense de Astronomía, ALDA

 

    En la actualidad todas las miradas están puestas en el Programa Artemis, que marcará el regreso a la Luna después de más de medio siglo de ausencia humana en el satélite. Pero como todo logro científico-técnico en la historia de la humanidad, tiene un antes, y tendrá un después. De modo que un vistazo a su predecesor, el Programa Apolo, nos servirá para poner en perspectiva los logros y características de sus misiones.

 

El nombre de Programa Apolo (Apollo Program), le fue dado a principios de julio de 1960 por Abraham Silverstein (1908-2001), quien para ese entonces era el Director de Programas de Vuelo Espacial de la NASA. Para Silverstein, la imagen del dios griego Apolo encajaba con la magnitud del proyecto. Además, seguía en la misma línea de deidades del Proyecto Mercury. El nombre se oficializó en una conferencia con representantes industriales entre el 28 y 29 de ese mismo mes.

 

Abraham Silverstein

Emblema del Programa Apolo

 

    Casi un año después, el 25 de mayo de 1961, el presidente John F. Kennedy propuso formalmente ante el Congreso el objetivo de llevar un hombre a la Luna antes de 1970.

 

    Inicialmente las misiones se identificaron con las siglas AS por Apollo-Saturno, dado que en sus lanzamientos se utilizarían cohetes Saturno V, seguidas de un número de serie. Las misiones no tripuladas AS-201, AS-202 y AS-203 se cumplieron exitosamente. La misión AS-204 sería la primera misión tripulada del programa, como Apolo 1.

 

    Por otra parte, las misiones Apolo tuvieron una denominación en orden alfabético propuesto por el ingeniero Owen Maynard en septiembre de 1967, según el objetivo de las mismas. En este orden de ideas se nombraron de la siguiente manera:

 

A: Vuelos de prueba no tripulados de los cohetes Saturno y los módulos de mando y servicio (Apolo 4 y 6).

B: Vuelos de prueba no tripulados de los cohetes Saturno y del módulo lunar (Apolo 5).

C: Vuelos tripulados en órbita terrestre baja para probar la operatividad del módulo de mando y servicio (Apolo 1 y Apolo 7).

C’: Vuelo tripulado en órbita lunar con los módulos de mando y servicio (Apolo 8).

D: Vuelo tripulado en órbita terrestre baja del vehículo completo (Apolo 9)

E: Absorbida por las anteriores.

F: Ensayo general en órbita lunar con excepción del alunizaje (Apolo 10)

G: Primera misión de alunizaje (Apolo 11).

H: Alunizajes de precisión con estancia corta (Apolo 12, 13 y 14).

I: Eliminada por optimización de recursos e integrada a las J.

J: Exploraciones extendidas y con alcance científico. Incluyeron los rovers lunares, observatorio e investigación geológica (Apolo 15, 16 y 17).

 

Inicialmente el Programa tenía pautadas misiones J hasta la Apolo 20, pero los altos costos de las misiones y la concepción de que en el ámbito geopolítico habían ganado la carrera espacial frente a la Unión Soviética, llevaron a finalizarlo con el Apolo 17.

 

    Como se indicó, las misiones se lanzaron con cohetes Saturno V, de 110,64 m, los más grandes y potentes jamás construidos para ese momento. En su parte distal se encontraban los módulos de comando y servicio (CSM), junto con el sistema de escape de lanzamiento.

 

Cohete Saturno V 

 

Módulos de comando y servicio y sistema de escape

 

    A diferencia del Proyecto Gemini, estos módulos podían llevar tres tripulantes. Dentro de un compartimiento llamado Adaptador de la Nave Espacial al Módulo Lunar (SLA) debajo del módulo de servicio, iba protegido el módulo lunar (LEM) hasta ser desplegado fuera de la atmósfera terrestre.

Módulo lunar

 

    A partir de las misiones J, los rovers lunares (LRV) se unieron al equipamiento para la exploración de la superficie de la Luna. Estos viajaban plegados dentro de la etapa de descenso del módulo lunar, y luego del alunizaje eran desplegados mediante un sistema de cables y poleas.

 

Rover lunar

 

    Si bien el Programa comenzó exitosamente con las tres primeras misiones no tripuladas, el 27 de enero de 1967, fue sacudido por una tragedia. La nave de la que sería la primera misión tripulada, AS-204, sufrió un incendio que costó la vida de los tres astronautas. Las viudas de Virgil Grissom, Edward White y Roger Chaffee pidieron a la NASA que la misión mantuviera el nombre que sus esposos esperaban usar: Apolo 1. El vuelo que nunca despegó debía ser recordado como el inicio oficial del camino a la Luna. La NASA aceptó su petición y el Dr. George E. Mueller, el administrador adjunto para vuelos espaciales tripulados, oficializó el cambio el 24 de abril de 1967.

 

    Esto creó un vacío histórico, pues la NASA decidió que la siguiente misión sería Apolo 4, eliminando las misiones Apolo 2 y Apolo 3 para evitar confusiones con los vuelos no tripulados previos, reconociendo de esta manera al sacrificio de la tripulación del Apolo 1 como la base de los éxitos posteriores. Las misiones Apolo 4, 5 y 6 se llegaron a dar, pero no fueron misiones tripuladas por cuanto éstas fueron suspendidas hasta que se solventaran las fallas que causaron la tragedia del Apolo 1, de donde se convirtieron en misiones de ingeniería.

 

    Igualmente, el parche de la misión Apolo 1 marcó un modelo para las demás misiones. El parche original fue diseñado por los astronautas fallecidos junto con el artista Allen Stevens. Muestra en su centro al módulo lunar volando sobre el sureste de EEUU, con Florida, desde donde despegarían, y la Luna a lo lejos, simbolizando la meta final del Programa. Rodeando la imagen central aparecen los nombres de la tripulación y en la parte inferior se lee Apolo 1.

 

Colocar los nombres de la tripulación no era la norma en ese momento, pero ellos insistieron, y esto se mantiene hasta nuestros días. El borde de barras y estrellas subraya el carácter patriótico del programa en plena Guerra Fría. Tras el incendio, la NASA decidió que el parche no se modificaría; se mantuvo exactamente como ellos lo habían diseñado para honrar su memoria.

 

Parche del Apolo 1

 

    Como tributo, Neil Armstrong y “Buzz” Aldrin llevaron un parche del Apolo 1 a la Luna y lo depositaron ahí, simbolizando la llegada de sus compañeros junto con ellos.

 

    Una excepción a este estándar fue precisamente el parche del Apolo 11, porque los astronautas decidieron no escribir sus nombres y solamente dejar el nombre de la misión en la parte superior. Michael Collins, su principal diseñador, explicó que querían que el primer alunizaje se viera como un logro de la humanidad y no sólo de tres hombres. De este modo, el parche se volvía un símbolo universal. Además, manifestaron que el éxito de la misión pertenecía a las casi 400.000 personas que trabajaron en el Programa, por lo que dejar sus apellidos fuera era su forma de rendirles homenaje.

 

    En su diseño se eligió al águila calva tanto por ser un símbolo de los EEUU, como por ser el nombre del módulo lunar. El parche muestra al águila a punto de tocar la superficie lunar con una rama de olivo en las garras. Originalmente la rama la llevaba en el pico, pero la NASA pensó que las garras extendidas se veían demasiado agresivas, por lo que hicieron el cambio para enfatizar que venían en son de paz. A lo lejos se ve la Tierra sobre un fondo negro, recordando de dónde venían los astronautas en representación de todo el planeta.

 

Parche del Apolo 11

 

 

    Además del parche del Apolo 1, Armstrong y Aldrin dejaron otros objetos simbólicos en la zona de alunizaje conocida como Tranquility Base, como son:

 

Placa conmemorativa: Fijada a una de las patas del módulo lunar está esta placa de acero inoxidable. Estuvo protegida por una cubierta durante el descenso, que luego fue retirada. La placa tiene un mensaje que reza: “Aquí hombres del planeta Tierra pisaron por primera vez la Luna. Julio de 1969 d.C. Vinimos en paz por toda la humanidad”. Sobre el texto se muestran los hemisferios oriental y occidental. Debajo del texto se encuentran las firmas de los tres astronautas y del presidente Richard Nixon.

 

Rama de olivo de oro: Fabricada por la firma de joyería North American Rockwell, esta pieza mide unos 15,24 cm y está elaborada en oro macizo de 18 quilates. Fue depositada en el suelo lunar por Neil Armstrong, antes de subir al módulo para el regreso. Representa un símbolo de paz.

 

Medallas de cosmonautas soviéticos: En plena Guerra Fría, haber dejado estas medallas en honor de Yuri Gagarin y Vladimir Komarov, cosmonautas soviéticos fallecidos en la carrera espacial, fue un gesto de nobleza. Al hacerlo, querían reconocer que la exploración espacial era un esfuerzo humano global que superaba fronteras y política.

 

Un disco de silicio: Del tamaño de una moneda de 50 centavos de dólar, este disco contiene mensajes de buena voluntad de líderes de 73 países de todo el mundo, reducidos mediante microfotografía. Fue dejado junto a la rama de olivo.

 

La bandera de EEUU: Fue diseñada con un brazo horizontal para que pareciera que ondeaba, ya que en la Luna no hay viento. Debido a la potencia generada por el motor del módulo cuando despegaron para volver a la Tierra, “Buzz” Aldrin cree que la bandera se cayó por la presión de los gases.

 

    Y en la última misión, el Apolo 17, Eugene Cerman y Harrison Schmitt dejaron una placa en tono de despedida que dice “Aquí la humanidad completó sus primeras exploraciones de la Luna”.

 

    No son pocos los objetos, equipos y materiales de diversa índole que se han tenido que dejar en la Luna porque cumplieron su servicio. La razón es puramente utilitaria y energética: el peso y el espacio. Si bien en la Luna el peso disminuye, al momento del despegue cada gramo cuenta, de donde se priorizaron las muestras de rocas y suelo lunares.

 

    En este orden de ideas, de las Etapas de Descenso del Módulo Lunar (LM), cada misión que alunizó con éxito (Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17), dejó allí la mitad inferior de su módulo, siendo los objetos más pesados dejados en la Luna por dichas misiones. Cada una pesa aproximadamente 2.000 kg e incluyen el tren de alunizaje, el motor de descenso, los tanques de combustible vacíos y equipo científico y técnico ya innecesario. Son tan grandes que aparecen en las fotos de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), donde se ven como pequeños puntos brillantes con sus sombras proyectadas. Junto a ellas están los rovers lunares de las misiones 15, 16 y 17, que pesan unos 210 kg cada uno.

 

    Además, las 6 misiones del Programa Apolo que alunizaron llevaron cámaras. En total se llevaron 16 cámaras Hasselblad de alta gama para la época a la superficie de la Luna. De ellas, 14 cuerpos de cámaras siguen allá. Aunque en la Tierra el peso promedio de estas cámaras era de 2.97 kg, y en la Luna de unos 0.49 kg, como ya se indicó anteriormente, eran peso muerto. De este modo, sólo regresaron los chasis con los rollos de película.

 

    Sin embargo, dos cámaras regresaron completas. Una de ellas fue de la misión Apolo 14, traída sin autorización por el astronauta Edgar Mitchell. Esta cámara fue objeto de una demanda legal por la NASA, y tras un acuerdo fue donada al Smithsonian donde se encuentra expuesta. La otra fue una cámara del Apolo 17, regresada por Eugene Cernan para tomar las últimas fotos orbitales. Esta cámara se guarda en los archivos del Smithsonian y casi nunca está en exhibición.

 

    Si bien existen planes teóricos y mucho interés por museos como el Smithsonian para traer de vuelta estos objetos, en la práctica es extremadamente difícil y costoso. En primer lugar, está el problema de un cohete con suficiente potencia para despegar desde allá y el gasto de combustible que se requeriría. En la actualidad las misiones se están diseñando para llevar carga a la Luna, no para traer peso de vuelta. A esto se suman las consideraciones de científicos y arqueólogos espaciales sobre tratar los sitios de alunizaje de las misiones Apolo como Patrimonio de la Humanidad, de donde traer o mover los LM o los rovers arruinaría la preservación del sitio histórico original. De hecho, la NASA ha publicado guías para que las futuras misiones (como Artemis) no aterricen demasiado cerca de estos lugares para no dañarlos con el polvo que levantan los motores, el movimiento o las actividades de misión.

 

    Pero como en todo, hay una excepción: la misión Apolo 12 alunizó cerca de la sonda automática Surveyor 3. Los astronautas le quitaron la cámara y algunas piezas para traerlas a la Tierra y estudiar cómo el ambiente lunar había afectado el material.

 

    Otras cosas que quedaron en la Luna para disminuir el peso en el retorno son unas 96 bolsas con excrementos. Ahora los científicos están interesados en saber si las bacterias en esas bolsas han sobrevivido tras décadas de radiación.

 

Volviendo a los equipos, tres misiones: Apolo 11, Apolo 14 y Apolo 15 dejaron espejos en la Luna. Estos se llaman técnicamente Retro Reflectores de Medición Láser (LRRR). A diferencia de un espejo común, están hechos de prismas de cuarzo diseñados para reflejar la luz exactamente en la misma dirección de donde vino. Las misiones Apolo 11 y Apolo 14 instalaron un panel pequeño con 100 prismas. La misión Apolo 15 uno de 300 prismas lo que permite mediciones mucho más precisas.

 

    Estos LRRR aún se utilizan, principalmente por los observatorios Apache Point (Nuevo México, EEUU) y Niza (Francia), desde donde se disparan pulsos de láser hacia esos espejos. Así han determinado que la luz tarda en ir y volver unos 2,5 segundos con lo que han encontrado que la Luna está a una distancia promedio de 384.402 km con una precisión de milímetros. Igualmente, que nuestro satélite se está alejando de la Tierra al ritmo de unos 3,8 cm por año.

 

    Las misiones no sólo llevaron equipo científico y técnico que quedó en la Luna. También llevaron una obra de arte: el “Astronauta Caído” (Apolo 15). Es una pequeña figura de aluminio sólido de 8,5 cm que representa a un astronauta, que fue colocada junto a una placa con los nombres de los 14 astronautas y cosmonautas fallecidos hasta 1971. Fue diseñada por el artista belga Paul Van Hoeydonck, quien fue contactado por el comandante del Apolo 15, David Scott, quien quería un símbolo que no tuviera rasgos raciales ni de género. La NASA puso como condiciones que el artista no podía comercializar réplicas ni su nombre podía aparecer en la placa para evitar que se viera como un truco publicitario.

 

“Astronauta caído” junto a la placa con los nombres de

astro y cosmonautas fallecidos hasta 1971

 

    Sin embargo, después de la misión el artista trató de comercializar 950 réplicas de la estatuilla, generando un fuerte conflicto con la NASA y los astronautas, porque se rompía el espíritu de respeto del memorial. Las presiones y amenazas de demanda por parte de la NASA detuvieron la venta masiva. Aun así, a lo largo del tiempo algunas de ellas se han llegado a comercializar.

 

    En el Apolo 14, Stuart Roosa llevó unas 500 semillas de cinco especies de árboles, las cuales orbitaron la Luna y regresaron a la Tierra. Entregadas al Servicio Forestal, casi todas germinaron. Los ejemplares, conocidos como “árboles lunares”, fueron plantados en distintos lugares del país y del extranjero. Entre estos lugares destaca el Centro Espacial Kennedy, donde doce árboles descendientes de los originales, representan las doce misiones tripuladas del Programa Apolo.

 

    Con el paso de las misiones, otros objetos no precisamente científicos fueron llevados a la Luna. En el cráter Fra Mauro deben seguir las dos pelotas de golf lanzadas por Alan Shepard (Apolo 14) con la cabeza de un hierro 6 que llevó en su traje espacial y que adosó a una herramienta. Otro de estos objetos es una foto familiar que llevó Charles Duke (Apolo 16) donde aparecen él, su esposa y sus dos hijos. En el reverso escribió “Esta es la familia del astronauta Duke del planeta Tierra”. La envolvió en plástico y la dejó sobre el suelo lunar. Probablemente hoy haya perdido completamente sus colores por la radiación solar. Finalmente, Eugene Cerman (Apolo 17), antes de subir al módulo para el regreso escribió en el polvo lunar TDC, las iniciales de su hija (Teresa Dawn Cernan), que probablemente siguen ahí después de más de 50 años.

 

    De todas las misiones del Programa, como ya se ha señalado, sólo una terminó en tragedia, la Apolo 1. Un incendio se desató en la cabina durante la prueba integrada de desconexión (Plugs-Out Integrated Test). El Report of the Apollo 204 (NASA, 2003) señala que la primera indicación verbal de un incendio se dio a las 23:31:04,7 GMT (18:31:04,7 EST), y para las 23:31:22,4 GMT todas las comunicaciones de voz y datos cesaron. El informe señala en su sumario lo siguiente:

 

Aunque la Comisión no pudo determinar de forma concluyente cuál fue el desencadenante específico del incendio del Apolo 204, sí ha identificado las condiciones que condujeron al desastre. Dichas condiciones fueron:

1. Una cabina sellada, presurizada con una atmósfera de oxígeno.

2. Una amplia distribución de materiales combustibles en la cabina.

3. Un cableado vulnerable que transportaba la energía de la nave espacial.

4. Tuberías vulnerables que transportaban un refrigerante combustible y corrosivo.

5. Medidas de evacuación inadecuadas para la tripulación.

6. Medidas inadecuadas para el rescate o la asistencia médica.

 

Las necropsias practicadas a los cuerpos de los astronautas mostraron muerte por inhalación de gases tóxicos antes que por quemaduras. Igualmente, la Comisión reveló numerosas deficiencias de diseño e ingeniería, y señaló la necesidad de su corrección para la continuidad del Programa. Como en otros casos de la historia, tuvo que ocurrir un hecho lamentable para que se tomaran los correctivos necesarios. Correctivos que llevaron a que el Programa sentara sus posteriores hitos en la astronáutica.

 

    Así la misión Apolo 7 fue la primera misión tripulada que llegó con éxito al espacio. La Apolo 8 fue la primera misión en orbitar la Luna y ver el amanecer de la Tierra. La Apolo 9 realizó la prueba del módulo lunar en órbita terrestre. La Apolo 10 cumplió el ensayo general en órbita lunar. La Apolo 11, como es bien sabido, fue la primera en alunizar con éxito y traer su tripulación de regreso. La Apolo 12 fue llamada la “misión de precisión” porque alunizaron a sólo 160 m de la sonda Surveyor 3, su objetivo. La Apolo 15 fue la primera en utilizar un rover lunar. Y la Apolo 17 llevó al primer científico a la Luna.

 

    En cuanto a la Apolo 11, sobra decir que las expectativas de éxito se equiparaban a las de fracaso. El propio Neil Armstrong estimaba en 50% las probabilidades de alunizaje exitoso. Y aunque se estimaba en un 90% la probabilidad de que la tripulación regresara con vida, ese 10% en contra no dejaba de incomodar. De hecho, el presidente Nixon tuvo en su escritorio desde antes del lanzamiento, un discurso preparado por uno de sus redactores, William Safire. Éste relata en su autobiografía Antes de la caída, que Frank Borman, quien fue comandante del Apolo 8 y para ese momento era el contacto entre la NASA y la Casa Blanca, lo instó a preparar el discurso. Y en verdad, había muchas cosas que podían marchar mal durante el alunizaje o al momento del retorno de la superficie lunar, para las que no se contaba con un plan B. No existiría para el momento de que ocurriera un percance ninguna nave alternativa de rescate, además de que el oxígeno se agotaría antes de que pudiese llegar ayuda alguna. De modo que Safire redactó el siguiente discurso dirigido a Harry Robbins Haldeman, Jefe de Gabinete de la Casa Blanca para que lo hiciera llegar al presidente Nixon:

 

A H. R. Haldeman

De: Bill Safire, 18 de julio de 1969.

EN CASO DE DESASTRE LUNAR:

El destino ha dispuesto que los hombres que fueron a la Luna para explorarla en paz permanezcan allí para descansar en paz.

Estos valientes hombres, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, saben que no hay esperanza de que sean rescatados. Pero también saben que hay esperanza para la humanidad en su sacrificio.

Estos dos hombres están entregando sus vidas por el objetivo más noble de la humanidad: la búsqueda de la verdad y el conocimiento.

Sus familias y amigos los llorarán; su nación los llorará; los pueblos del mundo los llorarán; la Madre Tierra, que se atrevió a enviar a dos de sus hijos a lo desconocido, los llorará.

Con su exploración, han inspirado a los pueblos del mundo a sentirse como uno solo; con su sacrificio, han estrechado aún más los lazos de la hermandad humana.

En la antigüedad, los hombres miraban las estrellas y veían a sus héroes en las constelaciones. En los tiempos modernos, hacemos más o menos lo mismo, pero nuestros héroes son hombres épicos de carne y hueso.

Otros les seguirán y, sin duda, encontrarán el camino de vuelta a casa. La búsqueda del hombre no se verá frustrada. Pero estos hombres fueron los primeros, y seguirán ocupando un lugar destacado en nuestros corazones.

Porque todo ser humano que mire a la luna en las noches venideras sabrá que hay un rincón de otro mundo que pertenece para siempre a la humanidad.

 

    Afortunadamente, este discurso nunca se leyó. Pero si hablamos de salvar obstáculos y emergencias, hay dos misiones emblemáticas. La primera es la Apolo 12 que sobrevivió en su despegue terrestre al impacto de dos rayos. Esto descontroló los paneles y pantallas, así como los datos de telemetría que recibía el Control de Misión en tierra. Estaban por abortar la misión cuando el ingeniero John Aaron ordenó a la tripulación “Vuelo, prueben poner el SCE en Auxiliar”. Richar Gordon, el piloto del módulo de mando (CMP) recordó la ubicación del interruptor, lo activó y los datos volvieron a la normalidad, con lo que la misión pudo proseguir.

 

    La segunda es la misión Apolo 13, la única que no cumplió su objetivo. En este caso, fue debido a la explosión del segundo tanque criogénico de oxígeno y daños en el primero, lo que repercutió en la disponibilidad de agua y energía. Fue el piloto del módulo de mando, John “Jack” Swigert quien dijo la famosa frase “Houston, creo que tenemos un problema aquí”. La odisea de la tripulación incluyó convertir el módulo lunar “Aquarius”, diseñado para mantener a dos personas por dos días, en una especie de bote salvavidas que adaptaron para llevar a tres personas por cuatro días. Esto implicó purificar el CO2 con materiales improvisados que les dictaba el Control de Misión. Rodearon la Luna para que su gravedad los lanzara a la Tierra en un “regreso libre”, alineando la trayectoria visualmente con el Sol. Resistieron al frío extremo y la deshidratación por el ahorro de energía para el regreso. Al reingresar a la atmósfera, siguieron un protocolo de emergencia para el reencendido del módulo de mando diseñado por Ken Mattingly, el astronauta suplente. Como resultado, la tripulación logró llegar viva a la Tierra y aunque Fred Haise desarrolló una severa infección renal por la falta de agua, esta misión es conocida como el “fracaso exitoso”.

 

    Parece casi increíble, bajo la perspectiva de la tecnología de 2026, el porcentaje de éxito de las misiones tripuladas (≈92%) y con ello de la sobrevivencia de los astronautas. Pero la sombra del fracaso, de la probabilidad de no regresar, del temor a esa prueba de fuego que representaba lanzarse al vacío en máquinas que en muchos sentidos se probaban realmente en el momento, siempre estuvo presente en la conciencia de los astronautas. Y seguramente aún lo está. De hecho, debido al elevado riesgo de las misiones, las compañías de seguros se abstenían de emitirles pólizas de vida o pedían primas imposibles de pagar.

 

    Por ello, a partir del Apolo 7 recurrieron a lo que llamaron Insurance Covers o Sobres de Seguro de Vida. Durante la cuarentena previa al lanzamiento, firmaban cientos de sobres conmemorativos con los logos de la misión con el apoyo del club filatélico Manned Spacecraft Center Space Club de Houston, que llevaban al Centro Espacial Kennedy el día del lanzamiento para que les estamparan el matasellos. En caso de que no regresaran, sus familias podían vender los sobres autografiados, que ganarían un enorme valor, para ayudarse en el pago de hipotecas y en la educación de sus hijos. Estos insurance covers pueden alcanzar en la actualidad precios de miles de dólares.

 

Insurance cover del Apolo 11

 

 

Insurance covers del

Apolo 12

(Colección personal de Alan Bean)

Insurance cover del Apolo 17 certificado

para su venta

 

    De la misma manera, dejaron cartas y mensajes grabados para sus familias. Y no pocos expresaron sus temores y sus reflexiones filosóficas en libros, conferencias y entrevistas. Entre estos está Michael Collins (Apolo 11), quien expresó en su autobiografía Carrying the Fire: An Astronaut’s Journeys que su mayor temor no era morir, sino regresar como el único sobreviviente si sus compañeros no podían abandonar la Luna, con toda la carga emocional que ello representaría y la sensación de ser señalado como el que los había abandonado.

 

    También habló de su sensación de soledad cuando orbitaba la Luna en su cara oculta y perdía todo contacto con sus compañeros y con la Tierra:

 

Estoy solo ahora, verdaderamente solo, y absolutamente aislado de cualquier vida conocida. Soy eso. Si se hiciera un recuento, el resultado sería 3.000 millones más dos al otro lado de la Luna, y uno más Dios sabe qué en este lado.

 

    En el mismo orden de ideas, los astronautas del programa Apolo fueron los primeros humanos que tuvieron una perspectiva completamente distinta de la Tierra en la vastedad del espacio. Y lo impresionante de esta visión fue tal que no pocos dejaron de expresarla, como lo demuestran las palabras de Russell Schweickart (Apolo 9):

 

Vista desde fuera, la Tierra es tan pequeña y frágil, una preciosa mancha pequeñita que puedes tapar con tu pulgar.  Todo lo que significa algo para ti, toda la historia, el arte, el nacer, la muerte, el amor, la alegría y las lágrimas, todo eso está en aquel pequeño punto azul y blanco que puedes tapar con tu pulgar. A partir de aquella perspectiva se comprende que todo haya cambiado, que comience a existir algo nuevo, que la relación ya no sea la misma que la de antes. (en Boff, 2011).

 

    Si bien Schweickart no podía, por su perspectiva, efectivamente tapar la Tierra con su pulgar, pudo tomar la imagen de otros compañeros que pisaron u orbitaron la Luna y para quienes esto sí fue posible y así lo expresaron. Su reflexión realmente se refiere a la fragilidad que vislumbró del planeta, experiencia vivida durante la EVA que realizó. De hecho, fue uno de los astronautas que más cambió luego de esta misión, siendo uno de los fundadores de la Association of Space Explorers y la Fundación B612, dedicada a la protección de la Tierra de impactos de asteroides.

 

    Otros expresaron su sensibilidad de distinta manera, como Alan Bean (Apolo 12), quien se convirtió en pintor usando polvo lunar en sus cuadros. Expuso en varias galerías, especialmente con temas ligados al espacio.

 

Alan Bean frente a una de sus pinturas

 

 

    La relación completa de las tripulaciones del Programa con sus nombres, designación de misión (DM) y algunos hechos históricos o curiosos de ellos se muestra en la siguiente tabla.

 

 

MISIÓN

(Fecha)

TRIPULACIÓN

NOMBRE Y APELLIDO

(DM)

NACIMIENTO FALLECIMIENTO

(Edad)

COMENTARIOS

APOLO 1

(27-01-1967)

Virgil “Gus” Grissom

(Comandante)

03-04-1926

27-01-1967

(40 años)

· Uno de los Mercury Seven.

· Piloto del segundo vuelo suborbital del Proyecto Mercury, siendo así el 2do estadounidense en el espacio en vuelo suborbital.

· Piloto de la primera misión del Proyecto Gemini.

Edward H. White II

(Piloto Senior)

14-11-1930

27-01-1967

(36 años)

· 1er. estadounidense en realizar una EVA en órbita terrestre baja en la Gemini IV.

Roger B. Chaffee

(Piloto)

15-02-1935

27-01-1967

(31 años)

· Piloto en misiones de espionaje durante la Crisis de los Misiles.

· Comunicador de cápsula en las misiones AS-201 y AS-202.

· Este sería su primer vuelo al espacio.

APOLO 7

(11-10-1968 / 22-10-1968)

Walter “Wally” M. Schirra Jr.

(Comandante)

12-03-1923

03-05-2007

(84 años)

· Único astronauta que voló en los tres programas: Mercury, Gemini y Apolo.

· Murió por un cáncer de estómago.

Walter “Walt” Cunningham

(LMP)

16-03-1932

03-01-2023

(90 años)

· Camarógrafo de las primeras transmisiones de televisión en vivo desde una nave espacial tripulada.

· Murió por complicaciones tras una caída.

Donn Eisele

(CMP)

23-06-1930

02-12-1987

(57 años)

· Piloto de pruebas de la Fuerza Aérea.

· Murió de un ataque cardíaco.

APOLO 8

(21-12-1968 / 27-12-1968)

Frank Borman

(Comandante)

14-03-1928

07-11-2023

(95 años)

· Como Director Residente del Programa Apolo, dirigió al equipo que rediseñó la nave tras la tragedia del Apolo 1.

· Murió por un derrame cerebral

William Anders

(LMP)

17-10-1933

07-06-2024

(90 años)

· Tomó la fotografía Earthrise (Salida de la Tierra).

· Pilotaba la avioneta en la que se estrelló.

James (Jim) A. Lovell

(CMP)

25-03-1928

07-08-2025

(97 años)

· Voló en la misión Gemini VII.

· Comandante de la Gemini XII.

· Comandante del Apolo 13.

· Murió por causas naturales

APOLO 9

(03-03-1969 / 13-03-1969)

 

James McDivitt

(Comandante)

10-06-1929

13-10-2022

(93 años)

· El primero en pilotar el módulo lunar y certificar que estaba listo para ir a la Luna.

Russell “Rusty” L. Schweickart

(LMP)

25-10-1935

 

(90 años)

· Realizó una EVA en órbita terrestre baja durante la misión.

· Comandante suplente de la primera misión del Skylab.

David Scott

(CMP)

06-06-1932

 

(93 años)

· Misión Gemini 8.

· Caminó en la Luna en la misión Apolo 15.

APOLO 10

(18-05-1969 / 26-05-1969)

 

Thomas Stafford

(Comandante)

17-09-1930

18-03-2024

(93 años)

· Participó en el histórico encuentro Apolo-Soyuz con los soviéticos (17-07-1975).

Eugene A. Cernan

(LMP)

14-03-1934

16-01-2017

(82 años)

· Comandante de la misión Apolo 17.

· Batió el récord de velocidad en el descenso del Apolo 10.

· 2do estadounidense en realizar una EVA en órbita terrestre baja en la Gemini 9A.

John W. Young

(CMP)

24-09-1930

05-01-2018

(87 años)

· Comandante de las misiones Gemini 10 y Apolo 16.

· Comandó el primer vuelo de un transbordador espacial (Columbia, 12-04-1981).

APOLO 11

(16-07-1969 / 24-07-1969)

Neil Armstrong

(Comandante)

05-08-1930

25-08-2012

(82 años)

· 1er hombre en pisar la Luna.

· Murió por complicaciones postope ratorias tras un bypass coronario.

· Sus cenizas fueron esparcidas en el océano Atlántico.

Edwin “Buzz” Aldrin

(LMP)

20-01-1930

 

(96 años)

· 2do hombre en pisar la Luna.

· A sus 96 años, es actualmente el astronauta vivo más longevo.

Michael Collins

(CMP)

31-10-1930

28-04-2021

(90 años)

· Piloto de la misión Gemini 10.

· Director del Museo del Aire y el Espacio del Smithsonian.

· Murió a causa de un cáncer.

APOLO 12

(14-11-1969 / 24-11-1969)

Charles “Pete” Conrad

(Comandante)

02-06-1930

08-07-1999

(69 años)

· 3er hombre en pisar la Luna.

· Al bajar bromeó sobre su estatura: “Para Neil pudo ser un pequeño paso, pero para mí es uno grande”

· Murió por heridas internas en un accidente de motocicleta.

Alan L. Bean

(LMP)

15-03-1932

26-05-2018

(86 años)

· 4to hombre en pisar la Luna.

· Piloto de reserva en las misiones Gemini 10 y Apolo 9.

· Comandante del Skylab, batiendo el récord de permanencia en el espacio con 59 días.

· Murió por una enfermedad repenti na luego de un viaje a Indiana.

Richard “Dick” F. Gordon Jr.

(CMP)

05-10-1929

06-11-2017

(88 años)

· Piloto en la Gemini XI, realizando dos EVA en órbita terrestre baja.

· Murió por causas naturales

APOLO 13

(11-04-1970 / 17-04-1970)

James (Jim) A. Lovell

(Comandante)

25-03-1928

07-08-2025

(97 años)

· El primer hombre en viajar dos veces a la Luna.

· Hasta su muerte fue el astronauta de mayor edad del mundo.

Fred Haise

(LMP)

14-11-1933

 

(92 años)

· Comandante de las pruebas de aproximación y aterrizaje del Enterprise, prototipo del transbordador espacial.

John L. “Jack” Swigert

(CMP)

30-08-1931

27-12-1982

(51 años)

· Equipo de apoyo del Apolo 7.

· Tripulante de reserva del Apolo 13.

· Murió por cáncer óseo antes de asumir su cargo como congresista electo por Colorado.

APOLO 14

(31-01-1971 / 09-02-1971)

Alan Shepard Jr.

(Comandante)

18-11-1923

21-07-1998

(74 años)

· 5to hombre en pisar la Luna.

· 1er estadounidense en el espacio en vuelo suborbital.

· Murió debido a complicaciones de una leucemia.

Edgar Mitchell

(LMP)

17-09-1930

04-02-2016

(85 años)

· 6to hombre en pisar la Luna.

· Murió en un centro de cuidados paliativos en Florida.

Stuart A. Roosa

(CMP)

16-08-1933

12-12-1994

(61 años)

· Piloto de reserva de Apolo 16 y 17.

· Asignado al programa del transbordador espacial hasta su retiro en 1976.

· Murió por complicaciones de una pancreatitis.

APOLO 15

(26-07-1971 / 07-08-1971)

 

David Scott

(Comandante)

06-06-1932

 

(93 años)

· 7mo hombre en pisar la Luna.

· Piloto del módulo de mando del Apolo 9.

· Voló en la Gemini 8.

James B. Irwin

(LMP)

17-03-1930

08-08-1991

(61 años)

· 8vo hombre en pisar la Luna.

· Equipo de apoyo del Apolo 10.

· Piloto suplente del módulo lunar del Apolo 12.

Alfred Worden

(CMP)

07-02-1932

18-03-2020

(88 años)

· 1ra EVA de espacio profundo durante la misión, observando la Tierra y la Luna juntas.

· Ostenta el Récord Guiness del “Hombre más Aislado del Mundo” por haber alcanzado el máximo de 3.597 km de distancia de cualquier otra persona al orbitar la Luna.

APOLO 16

(16-04-1972 / 27-04-1972)

John W. Young

(Comandante)

24-09-1930

05-01-2018

(87 años)

· 9no hombre en pisar la Luna.

· Dio el “Jump Salute” de casi 0.5 m como respuesta a los recortes de presupuesto del programa y demos trar la vitalidad de los astronautas.

· Olvidó cerrar el micrófono al quejar se de los gases que le causaba la dieta de jugo de naranja con potasio.

Charles M. Duke Jr.

(LMP)

03-10-1935

 

(90 años)

· 10mo hombre en pisar la Luna.

· El más joven en hacerlo (36 años).

· Una de las voces más activas actualmente en el impulso del Programa Artemis.

Thomas “Ken” Mattingly II

(CMP)

17-03-1936

31-10-2023

(87 años)

· 2da. EVA de espacio profundo.

· Astronauta suplente del Apolo 13.

· Elaboró el protocolo de reingreso del Apolo 13

APOLO 17

(07-12-1972 / 19-12-1972)

Eugene A. Cernan

(Comandante)

14-03-1934

16-01-2017

(82 años)

· 11er hombre en pisar la Luna.

· Último hombre en dejar la superficie lunar.

Harrison H. “Jack” Schmitt

(LMP)

03-07-1935

 

(90 años)

· 12do hombre en pisar la Luna.

· Geólogo y 1er científico que caminó en la Luna.

· Hallazgo del “suelo naranja” en el cráter Shorty.

Ronald E. Evans

(CMP)

10-11-1933

07-04-1990

(56 años)

· 3ra. EVA de espacio profundo.

· Tripulante de soporte del Apolo 7 y Apolo 11.

· Piloto de reserva del módulo de mando del Apolo 14.

· Murió de un ataque cardíaco.

 

LMP: Piloto del Módulo Lunar.

CMP: Piloto del Módulo de Mando.

 

    En total, doce astronautas caminaron sobre la superficie de nuestro satélite en las misiones Apolo, satisfaciendo sobradamente el objetivo principal del Programa: llevar al hombre a la Luna. Las últimas palabras de Eugene Cernan antes de subir al módulo lunar para el regreso a la Tierra y cerrar este proyecto de cinco años, fueron: “Al dejar la Luna en Taurus-Littrow, nos vamos como vinimos y, si Dios quiere, como regresaremos: con paz y esperanza para toda la humanidad.

 

    Pasó el resto de su vida impulsando a nuevas generaciones a que tomaran su lugar y que él dejara de ser el último hombre en la Luna. A casi diez años de su muerte, sus esperanzas se están haciendo realidad. Para él y para aquellos pioneros que aún viven, que abrieron las puertas a la exploración directa de un cuerpo celeste aventurándose al espacio en naves con computadoras de unos cuantos kB de memoria, con el software instalado en un entramado de hilos de cobre tejidos a mano y núcleos de ferrita, trabajando dentro de trajes espaciales aparatosos e incómodos, habitando espacios reducidos al máximo donde hasta atender las exigencias más elementales de la naturaleza constituía un reto a la privacidad y la dignidad, ver que se continúa su legado a nivel tecnológico y humano, saber que el testigo ha sido pasado, debe ser sumamente gratificante.

 

    Al igual que Cernan, Collins se convirtió en un defensor de la continuidad de la exploración espacial. Formó parte del consejo gestor de la National Geographic Society durante 24 años y en 1988 escribió un reportaje para su revista donde exponía sus ideas de lo que se necesitaría para alcanzar Marte. Sus palabras, en una entrevista de 2019 (Bennett, 2021), son prueba de su visión respecto a las capacidades humanas y al reto del descubrimiento, que hoy tienen eco en las misiones que se presentan en el futuro cercano:

 

Soy incapaz de poner nada tangible a nuestra capacidad de ir a lugares lejanos. Creo que hay que aspirar a lo intangible… Simplemente creo que la humanidad tiene un deseo innato de salir, de seguir viajando.

 

    Palabras que encuentran eco en Schweickart para quien la exploración espacial nos ha enseñado a amar a nuestro planeta, nuestra Madre, pero es a la vez un reto de supervivencia, trascendiendo la tecnología y la geopolítica:

 

Para mí, esas y otras razones reales y lógicas palidecen en comparación con el imperativo evolutivo de que la vida crezca y sobreviva. Y para la vida en la Tierra, este imperativo se traduce en extenderse más allá del planeta hacia el cosmos. Ahora hemos asomado la cabeza más allá del canal del parto hasta la Luna, pero no tenemos ni idea, igual que un bebé, de lo que nos deparará la vida. ¡Lo que sí sabemos ahora es que queremos mucho a nuestra Madre y que apenas estamos comenzando un viaje increíble! (Schweickart, 2019).

 

REFERENCIAS

 

Bennett, J. (2021). El gran legado de Michael Collins, astronauta y cronista de la misión Apolo 11. https://www.nationalgeographicla.com/ciencia/2021/04/el-gran-legado-de-michael-collins-astronauta-y-cronista-de-la-mision-apolo-11

Boff, L. (2011). Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres. Madrid : Trotta.

Collect Space (s/f). Topic: Apollo crew insurance covers. https://www.collectspace.com/ubb/Forum20/HTML/000118.html

McCann, R. (2009). Conversations: Astronaut-Turned-Moon Artist Alan Bean. https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/07/16/AR2009071604590.html

NASA (s/f). The Apollo Program. https://www.nasa.gov/the-apollo-program/

NASA (s/f). The Apollo 1 Accident. https://www.nasa.gov/apollo-1-resources/

NASA. (2003). Report of the Apollo 204. Review board. https://www.nasa.gov/missions/apollo/apollo-1/report-of-the-apollo-204-review-board/

Schweickart, R. (2019). 50th Anniversary Apollo 9. A personal message from Rusty Schweickart. https://www.rustyschweickart.com/

Suazo, C. (2021). La dramática decisión que habría tenido que tomar Michael Collins si la misión Apolo 11 salía mal. https://www.biobiochile.cl/noticias/ciencia-y-tecnologia/astronomia/2021/04/28/la-dramatica-decision-que-habria-tenido-que-tomar-michael-collins-si-la-mision-apolo-11-salia-mal.shtml

Wikipedia (s/f). Programa Apolo. https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo

Wikipedia (s/f). Anexo: Misiones del Programa Apolo. https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Misiones_del_programa_Apolo

Wikipedia (s/f). Programa Mercury. https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Mercury

 

CRÉDITOS DE IMÁGENES

Abraham Silverstein: https://es.wikipedia.org/wiki/Abe_Silverstein#/media/Archivo:Abe_Silverstein.jpg

Emblema del Programa Apolo: https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo#/media/Archivo:Apollo_program.svg

Cohete Saturno V: https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo#/media/Archivo:Saturn5rocket_detailed_lmb.png

Módulos de comando y servicio y sistema de escape: https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo#/media/Archivo:ServiceandCommandmodulesdiagram.lmb.png

Módulo lunar: https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo#/media/Archivo:LEMbig.lmb.png

Rover lunar: https://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo#/media/Archivo:Rover_lunar.lmb.png

Parche del Apolo 1: https://assets.science.nasa.gov/content/dam/science/psd/solar/2023/09/a/Apollo1.jpg

Parche del Apolo 11: https://assets.science.nasa.gov/content/dam/science/psd/solar/2023/09/a/Apollo11.jpg

“Astronauta caído” junto a la placa con… https://www.researchgate.net/figure/The-Fallen-Astronaut-a-Belgian-artwork-on-the-moon-ss-PMMK-museum-Oostende-Belgium_fig3_266980247

Insurance cover del Apolo 11: https://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/curiosos-seguros-vida-astronautas-programa-apolo.html

Insurance covers del Apolo 12 de la colección personal de Alan Bean: https://www.rrauction.com/auctions/lot-detail/349187207026193-apollo-12-signed-insurance-covers-types-1-2-and-3-from-the-personal-collection-of-alan-bean/

Insurance cover del Apolo 17 certificado para su venta: https://www.beeninspace.com/products/apollo-17-insurance-cover

Alan Bean frente a una de sus pinturas: https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/07/16/AR2009071604590.html